La actividad física como primera línea de batalla contra el dolor crónico ha ido cobrando mayor fuerza en los últimos años, a medida que la evidencia publicada iba apoyando la eficacia de esta.
La reducción de la inflamación, la segregación de endorfinas, la mejora musculoesquelética y cardiovascular, además de la mejora a nivel psicológico, son algunos de los factores que median la respuesta terapéutica de la actividad física.

Sin embargo, seguimos encontrándonos múltiples barreras a la hora de prescribir ejercicio físico a nuestros pacientes, desde el miedo y las creencias en contra del ejercicio, hasta las dificultades como el dolor o las comorbilidades para realizar este ejercicio.
Por ello, Vaegter et al. en 2024 publican las recomendaciones de la Federación Europea del Dolor para ayudarnos a promover la actividad física en individuos con dolor crónico:

1. Comenzar conociendo los niveles previos de actividad física de nuestros pacientes, las experiencias previas y llegar a objetivos en común, consensuados entre todas las partes.
2. Insistir en la importancia del ejercicio físico en pacientes con dolor crónico y especialmente, en la seguridad del mismo. Los profesionales entendemos los miedos que pueden existir a la hora de realizar actividad física sin mucha experiencia previa, pero d ebemos disminuir el valor amenazante del ejercicio físico.
3. Apoyar y recomendar cambios en la actividad física de nuestros pacientes. Los cambios hacia mejor siempre son buenos, por pequeños que puedan parecer.

4. Aceptar que pueden existir molestias en relación con el ejercicio practicado, pero debemos explicar a los pacientes que estas pueden ser normales, siempre y cuando se mantengan en un nivel de dolor aceptable y consensuado con el paciente.
5 . Estar presentes lo máximo posible en este proceso de cambio de nuestros pacientes. Mantenerse físicamente activo es un reto para muchos de ellos, y debemos poder apoyarlos durante el camino, resolviendo sus dudas y liderando con el ejemplo.
Nuestra prioridad debe ser la de enfatizar la importancia de la actividad física en pacientes con dolor crónico, y siguiendo estas recomendaciones generales, deberíamos encontrar menos barreras a la hora de conseguir este objetivo.
Referencia:
Vaegter, H.B. et al. (2024) ‘Physical activity should be the primary intervention for individuals living with chronic pain a position paper from the European Pain Federation (EFIC) “on the move” task force’. European Journal of Pain. doi:10.1002/ejp.2278.

Javier Ayala de Miguel.
Doble Grado en Fisioterapia y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.
Grupo InMuv, salud y deporte.
